Una mañana de febrero

¿Cómo contar las cosas? ¿Cómo explicarlas, mostrarlas? Cómo con, por ejemplo, la imagen que ahora veo durante una mañana de febrero, en mi casa, cuando luce un sol pleno en un cielo limpio de nubes, azul, vivo, enturbiado a veces por alguna eventual humareda blanca que puedes imaginar que sale de alguna chimenea cercana, o... Leer más →

Hoy no

No pienso, solo observo, no hago nada más, hoy no. Sé qué hora es aunque ignoro el momento exacto de mi viaje, y de mi tiempo dentro de ese otro tiempo, que comienza con mi subida al tren, y mi bajada, durante la mañana en un sentido y más tarde, en sentido contrario, repitiendo, corrigiendo... Leer más →

Es una forma de empezar

Suele ser un viaje, es muy habitual, sin destino conocido, con música tal vez, o voz en off, o silencios con acompañamiento musical, y gráfico. Suele ser, sí, y es una forma de empezar y hay, también, quien así termina, un punto móvil en el centro de una imagen, la imagen que se abre y... Leer más →

Tu voz

Termino de comer y me levanto, cojo el teléfono y te escribo dos, tres mensajes, quiero salir dentro de unos minutos y te cuento lo que siento. Termino, para comenzar con una ducha, el mismo tiempo siempre, las sensaciones, mi protección, mi ritual, una oración, un acto propicio elegir mis ropas y preparar mis cosas,... Leer más →

Uno de tantos

Entro en una cafetería uno de esos días, uno de tantos, uno de esos días como forzosamente vivo y que coinciden con los días laborales de otros, de aquellos otros con los que apenas me conjugo un tanto aposta, adrede, por puro hartazgo o mor de soledad, de mi trabajo, de mi vida y entro,... Leer más →

Mientras camino (Eva)

Unos minutos antes de salir de casa, hablamos, después de algunos días de silencios en los que no me atreví a turbar, aunque me sabía equivocado, tu ritmo de trabajo, tus proyectos, tu tiempo. Me decidí y pregunté por ti, por tu salud, trabajo, viajes y me contestabas, como solías, respondiéndome con frases breves, instantes... Leer más →

Eva

Sólo necesitaba cargar la batería de su móvil, era el pequeño favor. Le mostré dónde enchufar su cargador y, me dijo, apenas tuviera carga suficiente reanudaría su viaje, tomaría café, mientras tanto, y guardaría silencio, añado yo al relato, aunque no demasiado tiempo, ni demasiado quieta estuvo, caminando de un lado al otro como nerviosa... Leer más →

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