Ahora tú (I)

Sale de casa uno, ella, alguien, o de un café, una crisis, o de un exposición de, ¿a qué vine aquí?, se pregunta y camina, deambula, no conoce a nadie y tampoco quiere, pero una voz que nombra, que inquiere, que apropia arrastra su cuerpo con fuerza sobrehumana ¡no, espera!, viendo frente a sí un... Leer más →

La tormenta

Hablaron poco, durante la comida. Momentos después, todo ya limpio y recogido, decidió, su mujer, echarse en el sillón y López, hombre de acción, se levanta y se acerca a mirar a través de la ventana. El tiempo cambia, amenaza tormenta, murmura, mientras todo tiende hacia un gris oscuro, turbio. Suspira. Coge lo necesario. Es... Leer más →

La tarjeta

Subió en el ascensor hasta el penúltimo piso mirando la tarjeta que le había traído hasta aquí sin prestarle atención a la música de fondo, ni al individuo que subió con él. ¡Curioso!, aludió a la invitación, y se abrieron las puertas. En el ascensor ya se encontraba solo y dudaba salir, asomándose para mirar... Leer más →

Despistes

Dejó López, sus llaves, encima de una mesa de la cocina y fue por necesidad, al baño. Al acabar, secó sus manos y escudriñó su barba, por si hubiera de ordenarla, cuanto propiciara su presbicia o miopía, ardua tarea que, a pesar del paso de los años, no descuidaba. Conforme con su aspecto sonrió y... Leer más →

En letras verdes (y IV)

Satisfechos su estómago y oídos, sonriente por sus dos copas de tinto, sucumbió indolente a una cabezada, es solo un momento y sin levantarse de la mesa, pues la recogería después, se dijo, durmió. Llegar al piso, ascender, llamar y abrirle alguien sin rostro, efigie permisiva y enigmática que no pregunta, alcanzar a duras penas... Leer más →

En letras verdes (III)

Nadie con quien hablar ahora, ni más tarde. Este el precio, se decía, como buscando consolarse, pareciéndole desorbitado, a veces, por una soledad buscada en los comienzos, necesitada tanto tiempo, y ya arraigada, e impuesta al fin, o eso creía, por una creciente intolerancia aprendida con los años que, sin embargo, no oscurecía su mirada,... Leer más →

En letras verdes (II)

… ¿qué haces sentado en la escalera?, le preguntó ella, te pedí que entraras, encontrarás tus cosas en el cuarto del fondo pero, pasa, por favor, hablemos, hace ya meses que… no oyó más, ya se encontraba dentro intentando avanzar por un pasillo lleno de agitación, alcohol y gritos, solo quería acabar y supo lo... Leer más →

En letras verdes (I)

Subía los escalones con desgana, o con cansancio, hasta el segundo piso porque encontró que el ascensor vestía un intratable parapeto refugiando en su interior a dos obreros que demoran con mayor o igual desgana, o cansancio, sus reformas, revisiones, sus reparaciones. Hoy le evitaron el cadalso, pensó, casi al final de la escalera. Llegó,... Leer más →

La visita

Hoy encontró por fin el sueño, el profundo, el que le fusionaba con la cama, hoy, que parecía más amante él, que una pesada carga que con ayuda de sus contracturas y preocupaciones le obligaba, su cama, casi a diario, a levantarse lleno de dolores, lleno de frustración, irritado. Hoy, sorprendido y satisfecho y descansado,... Leer más →

Hora de siesta

Cortar el césped, eso me dijo hoy que, por la tarde, pasadas las cinco de la tarde, matizó, que es lo que hay que respetar en la comunidad, ya sabes, la hora de la siesta, aunque por el calor yo esperaría algo más, hasta las seis y media, o iete, tal vez después de un... Leer más →

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