Es parte de un soborno

Antes no sabía en día vivía y ahora, ahora voy al día, aunque no en el presente, no, mi cabeza está en otras cosas, mi cabeza siempre en lo imposible o lo peor que, a veces, son casi lo mismo. Antes, hoy no era real, no existía, no había tiempo presente porque sufría con lo... Leer más →

Actividad vital

Escribir, como ejercicio, actividad vital, modo de vida. Escribo y me quedo siempre en la primera frase, sin historia. Jamás encuentro una que me obligue a extenderme, ya me defiendo en las distancias cortas, ya vivo ahí desde hace tiempo, quizá, por eso de la concisión, a mí, que gusto de lo interminable y soy... Leer más →

Conozco bien este lugar

Pienso y camino y miro alrededor un instante, cojo aire, o atención y, de nuevo, pienso y camino distancias de distinta cantidad de inspiraciones, de expiraciones, porque conozco bien este lugar y creo, a veces, que piso mis pisadas pretéritas evitando las grietas, otros pasos, los abismos. Jamás calculo cuánto tardo, ni distancias, ni lluvias... Leer más →

Una mañana de febrero

¿Cómo contar las cosas? ¿Cómo explicarlas, mostrarlas? Cómo con, por ejemplo, la imagen que ahora veo durante una mañana de febrero, en mi casa, cuando luce un sol pleno en un cielo limpio de nubes, azul, vivo, enturbiado a veces por alguna eventual humareda blanca que puedes imaginar que sale de alguna chimenea cercana, o... Leer más →

Anónimos

Debía madrugar y solo durmió cinco horas. Un día duro no fue, largo quizás, un turno de ocho horas, algún descanso, un café, algo que comer. Quería llegar a casa, que dieran ya las dos, comer y volver a la escritura empezada tantas veces como olvidaba esa historia, tan nueva y distinta y fugaz e... Leer más →

El maquinista

Sale a la calle. Acusa el frío intenso, tose, se abrocha hasta el cuello, su abrigo. Mira hacia arriba. Ve las mismas motas titilando, algunas nubes. Camina. Tampoco hoy le apetece acompañar a nadie y pasa de largo, sin mirar, sin escuchar. Algo les une, como si fuera un fuego en medio de la oscuridad.... Leer más →

Mar en calma

Contempla esa mañana el mar en calma, desde la terraza de su habitación de hotel en la tercera planta, los barcos amarrados y a quienes, no sin cierta envidia, corren o caminan o se sientan en cualquier lugar de aquel paseo marítimo interminable como interminable es su espera, ya va para dos días en esa... Leer más →

De puntillas

Se quitó las gafas, cerró sus cansados ojos y doloridos que, con la palma de sus manos, masajeó. Necesitaba estirarse, ponerse en pie. Dio tres pasos a su izquierda y alzó los brazos alcanzando de puntillas la fría barra de hierro pintada de gris oscuro de una pérgola de la que se quedó suspenso. Enormes... Leer más →

Con los ojos cerrados

Desorientado, busca un pitillo que no encuentra. Ya no fumo, recuerda, y camina lento y torpe hasta la ventana. Se da un respiro, aunque le cansa estar de pie. Se apoya en el cristal. Mira sin ver. Su respiración se ralentiza, calma, como el latido de su corazón que, se acerca y aleja y vuelve... Leer más →

Ámbar

No empieza de noche, una de esas negras y, en apariencia, limpias noches donde distingues con nitidez esa constelación artificial en pugna con las sombras. Es la calma precedente. La vanidad y la soberbia humanas, el miedo, por su debilidad. Y ahí vivo mis días porque durmiendo con el sol alejo, por las noches, mis... Leer más →

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