Anónimos

Debía madrugar y solo durmió cinco horas. Un día duro no fue, largo quizás, un turno de ocho horas, algún descanso, un café, algo que comer. Quería llegar a casa, que dieran ya las dos, comer y volver a la escritura empezada tantas veces como olvidaba esa historia, tan nueva y distinta y fugaz e  inesperada, casi imposible retenerla cuestionándose continuar o no, ceder, vencido, a la derrota porque apenas si podía escribir pues la mayor parte del tiempo iba en busca de algo que contar en vez de escribir en su cuaderno, o teclear, es imposible, ni una frase es capaz, mientras lucía aún el sol o, después, bajo una lámpara que resaltara cierto tenebrismo. Pensaba en la imagen de esa historia, todo muy sencillo, cosa hecha, pero en casa, delante de su ordenador teclea una frase, un párrafo, se detiene y lee y borra, no era esto, se dice, y comienza de nuevo, empieza con una nueva frase, breve esta vez que alterna con otra larga pero, esto no tiene sentido y borra de nuevo y busca su historia, la imagen germen que surgiera e inventa un antes para ese después, retrocede en su historia, en el tiempo y añade y reflexiona, escribe, relee y elimina todo al fin, irritado, reclinado en su silla, cierra los ojos e intenta recordar, se duerme. Nadie sabe si llega a recordar, ni siquiera él, aunque sí descanse y le despierte el bullicio, el ir y venir de gente, sus risas, sus voces o, tal vez, el frío que entra por su ventana. Se pone en pie despacio, todo está oscuro, se asoma. Quizá se complica demasiado. Dejarlo todo y vivir. Sigue asomado. Antes de volver adentro y cerrar la ventana algo se mueve en el edificio de enfrente. Poco a poco se acostumbra a la oscuridad y distingue una persona fumando en el balcón de una planta inferior a la suya, una mujer, parece, con la mirada, no sabe bien, fija, perdida o atenta a un punto inferior, deduce, de su planta, pero debajo, otro piso menos del que él habita, y la curiosidad se pone a trabajar.

Imagen tomada de Pinterest

Un comentario sobre “Anónimos

Agrega el tuyo

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

WordPress.com.

Subir ↑

200mghercianos

TV, Cine, Música, rarezas y beluga

De literatura y otras palabras

Sitio web de Juan Manuel Luna Guerrero

maryliablog

La vida y otros cuentos

Dama del Otoño

Palabras que se quedan grabadas en lo más profundo del alma.

La Page @Mélie

Contre le blues, le meilleur remède, c'est le rock

Sebastián Felgueras

-Historias que se viven-

mariaraquelbonifacino

Escritora , L. sociólogía, poetisa uruguaya,poetry ,pintora,fotógrafa,conductora de TV. modelo

lorenzo Arabí

Escritor en periodo de aprendizaje constante.

EstelaFodere

Just another WordPress.com weblog

Rimbaud vuelve a casa

«Déjenlo todo, nuevamente láncense a los caminos»

elcorazondelmar

Sentimientos, realidades y sueños. Tres cosas con las que convivir.

El ilustrador de barcos

Mercantes, veleros y otros buques.

POLVO DE ESTRELLAS

Este es mi firmamento

Rebe & Miau

Una forma diferente de estar en el mundo 🌵🌷✨

Luciérnaga Amarilla

Escribo porque no se me escucha, y el silencio se convierte, en mi mente, en sonido ensordecedor.

pildoras para soñar

blog de cuentos y otras cosas

A %d blogueros les gusta esto: