Si tú supieras

No eligieron cómo, ni dónde, ni a través de qué o cuál medio, conocerse. Solo propusieron decidir, entre ellos, sinceridad, respeto, honestidad, si ello fuera posible bajo un singular y mutuo acuerdo que fueron construyendo como era mostrarse, todo ello públicamente, detrás de una imagen y un nombre falso que no les descubriera ni relacionara y recurrir a otros medios para contactar, pero ya de manera privada entre ellos, donde pudieran conversar por mensaje o llamadas telefónicas y todo, armados de paciencia, para concertar una cita, un día, cuando la ocasión y cierta confianza y conocimiento entre ambos, fuera propicia. Hasta entonces dejarían, en último lugar, conocer el aspecto físico de cada uno pues antes deseaban aprenderse, disfrutarse, entristecerse o sorprenderse con cuanto se contasen.

        La distancia que mediaba entre ellos, que era enorme, menguaría un día para su primer encuentro y, quién sabe, tal vez se decidieran por partir juntos en vez de volver, a sus respectivos hogares, solos.

         Alguna vez, en medio de una conversación, alguno de los dos, Laura o Luis, pensaba qué extraño pudiera parecerle todo esto a sus amigos si supieran de esta relación. Dos que reconocen, por vagos indicios, haberse conocido o coincidido de un modo singular, en uno de sus muchos viajes, visitando toda clase de lugares; descubriendo, con el tiempo, que han podido encontrarse muy próximos, cuando recuerdan, casi al alcance de sus manos, pero sin saberse siquiera, tan absortos caminando por salas largo tiempo abandonadas, aunque tal vez recordaran una mirada, el timbre de una voz o algún gesto singular, quién sabe si no era, si no es tan solo uno de esos extraños, incomprensibles deseos que se les atribuye siempre a los demás. Y es que, quizá por cierto desencanto en el amor, quizá por alguna muy personal intención de no volverse a complicar la vida, pues con la edad y la experiencia valoraban notablemente su espacio y soledad y no es momento de volver a comenzar, de volver a estar en compañía. Todo esto ya no era algo buscado. Todo esto fue una sorpresa que aún no saben si la quieren para sí, quizá todo se acabe en nada al encontrarse un día.

photo-of-people-walking-on-cobblestone-street-910392
Foto tomada de Pexels

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

WordPress.com.

Subir ↑

Las termitas del cielo

Entropía callejera

Irreflexiones

Pensamientos perezosos, especulaciones y sospechas

LA SAVIA DE EL BOSQUE

Aprendices de escritores

Complícate la vida y tendrás algo que escribir

Dónde no todo es válido, pero real

LOSANTOS EDITORIAL

NOVELAS, AUTOAYUDA, POESÍA Y MÁS

Quarks Ediciones Digitales

Somos una editorial digital que tiene por objetivo difundir y promover la lectura del microrrelato

Carretera de neuronas

Ejercicio de desahogo, los personajes pueden ser reales, ficticios o coincidencia

Estoicamente hedónica

En constante conflicto conmigo misma

letraypalabra

A veces surjo de lo que escribo como una serpiente surge de su piel (Enrique Vila-Matas - El viaje vertical)

Mayttet

Disfrutemos de la escritura.

UNA LUZ MÁS

Ante los demás nos define lo que hacemos y decimos, pero ante nosotros mismos nos define mejor lo que escribimos.

El blog de una revelde sin causa

Que me quieran como soy...sino que me olviden

MIS HISTORIAS EN BLANCO

Blog de poesía, reflexiones y relatos de Teresa Alarcón.

hshp

Hecht, regreso al pasado.

Las Historias de Rouse

Breves relatos, historias intensas

Sobrescribo

En este sitio comparto algunos de los poemas, ejercicios de escritura y pensamientos que me acompañan en la cotidianidad. Espero que para ustedes sea tan catártica la actividad de leerlos, como para mí escribirlos.

A %d blogueros les gusta esto: