Recito de memoria

Creo que no me ha oído pues suele recibirme con bromas al llegar a casa o se acerca ruidosamente por el pasillo cuando franqueo la puerta de la entrada, con una deliciosa sonrisa a esperar que la bese, o asoma con una densa vaharada por la puerta del baño y me provoca y me frena... Leer más →

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