En una hora

Es un instante impresionista, onírico, literario ¿o qué otra cosa puede ser este momento?, se preguntaba mirando a través del cristal donde apoyaba su cabeza e imaginaba, y a la vez parpadeaba, cada vez que un sol con fuerza se colaba entre las ramas de su lluvia, sí, impresionista y soñado y ensayado con algún dibujo y frases, y sonreía también porque era como un pulso, la lluvia, el sol, esa impresión que alguna vez, cuando el bosque no era tal, o solo era un fragmento donde también alguna casa llamaba su atención y alguna vez una mirada fue frontera, espejo, pregunta quién, qué, por qué ahora verte, encontrarte.

Y así, sentada en su asiento y apoyada en un frío cristal vivía, se imaginaba uno y otro día, y otro, en un comienzo, algo posible que una conversación que oyera, que una posible mirada, que una fugaz escena le permitiera imaginarse otra, con otras vidas, o con la suya recuperada, mientras llegaba a su destino, tan falso hoy, en este momento, tan difuso, con que pretende cubrir su biografía, algo para contar, justificarse, eludir una verdad llena de alcohol y de dolor, como todas las mañanas, un viaje de una hora que se repetiría por las noches, un viaje después, de vuelta, dentro de otro viaje de muy distinta sensación, duración y tiempo.

Siempre la misma ruta y todo igual aunque le parecía que a veces era el caos, un rostro, una persecución, alguna casa que, sin esperarlo, aparecía en ese instante y era un continuar, o tal vez un comienzo, una historia que ayer dejó inconclusa y que hoy podría resolver, eso sentía, o cambiar su vida, o quizá viera la imagen de un futuro, el suyo, al que no quisiera renunciar y peleara, porque ayer, ese pasado, al que no pudo aferrarse, aquel de su derrota, cuando toda la verdad se le ocultó durante algunos meses, el tiempo suficiente para aquel que le dijera en un susurro amor, y amara después a otra y reservara la violencia, que ya no recuerda, para ella.

Sonreía, imaginaba, mientras viajaba a su destino sentada en un asiento al lado de una ventanilla, sola, con su cuaderno donde plasmaba con sus dibujos y palabras instantes robados en quizá una hora, tan solo, de locura.

(texto reescrito)people-2587426__340

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