Frente al fuego

Parece que hoy va a llover. El cielo está tan cubierto de nubes, tan oscurecido el día que da la impresión, a las diez de la mañana, que aún seguimos en nuestra discusión de anoche, en un paréntesis, en un silencio que nos encuentra frente a una ventana o frente al fuego, ese momento en el que yo reclamo aún más silencio y soledad y bajo a por un syrah, como si resolviera excusarme, y un poco de paciencia y valor para decirte que ya no puedo más, que aún sin saber si lo he intentado todo, abandono, me marcho y no, nada salió de entre mis labios, no pudo atravesar el aire de mis pulmones tal opresión en mi garganta que me quedó pendiente por decirte en el tintero, en ese donde dejo todas mis palabras, y porque me dejé llevar, quizá lo deseaba como una forma de callar o edulcorar esa forma de un mal que, en mí, volvía para amargarte la existencia, adiós, sin más explicaciones.

Chimenea.